Llanto desgarrado que honra sentimientos, que irrumpe el más sutil e inocente momento; sacudiendo el pensamiento crea ilusiones, ilusiones que a poco pierden su esencia, para matar el anhelo...
Llanto interno que a gritos exige trozos de paz, que permitan renacer para ser, para entender que un sólo suspiro de fe puede reanimar el alma...
Llanto desorientado, que ya sin sentido se riega sin encontrar un alivio, buscando un motivo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario