sábado, 26 de marzo de 2011

AYER Y HOY

En una habitación, tan vacía, tan fría…  El ayer, repleto de ventura, admirando cada momento, cada caricia, cada destello…
Ayer que sólo tiene un dueño, y que no puede ser más sino pasado, pasado que no será, pasado irreemplazable, pasado que no avanza, pasado que desgarra…  Tardes lluviosas, soleadas, tardes entregadas, tardes conclusas con una  taza de café, mientras el cigarro  en mano; par placentero complemento al  deseo exhausto, a las palabras tornadas en cobijo, a los besos inundados de sosiego, delicados, bravíos, impulsivos, pasionales, indiferentes…
Tímidas caricias dibujadas en un cuerpo, fueron razón de sentimientos, caricias certeras corrompían difusamente con el deseo de llevar más allá ese suspiro que brotaba de lo mordaz, y que a paso lento devoraba cada partícula, cada milímetro de piel, removiendo a su paso uno por uno cada lunar, despojando obstáculos culminaba con ese mismo suspiro: suspiro carente.
Interminables las caricias, faltantes los suspiros, el hoy no es paralelo al ayer…

No hay comentarios:

Publicar un comentario