lunes, 12 de agosto de 2013

DIFUSO

Se inunda el alma entre tanto pensamiento, se ahoga entre olas de amargura, en medio de un mar de lágrimas...

Y así. sin claridad amenazan los días lluviosos al corazón cansado, a la esperanza delirante; amenaza a todo sueño capaz de morir en medio de la incertidumbre y el desespero...

Encaminando a la locura, entre tropiezos, reclamos y arrepentimientos, cada paso arroja gritos que piden de vuelta aquel momento en donde todo perdía importancia, en donde sólo se le hace caso al corazón, en donde los hubieras se desmoronan para renacer en simples banalidades...